Catálogo

Asociaciones vecinales: haciendo Zaragoza

Entre finales de los 60 y principios de los 70, como respuesta a la falta de servicios en los barrios obreros y como reacción a una situación política que se traducía en la ausencia de derechos fundamentales, van apareciendo, en el único resquicio legal posible en aquella época, las que se conocieron como Asociaciones de Cabezas de Familia, que en la práctica constituyeron el germen de las Asociaciones de Vecinos que se extendieron por todos los barrios de Zaragoza.

Medioambiente

En los primeros años del movimiento vecinal las reivindicaciones medioambientales formaban parte de la lucha por la mejora de las condiciones de vida y la conquista de las libertades. Una lucha que iba más allá de la reclamación concreta en la dirección de una exigencia de democratización frente al franquismo. Por la vía de la acción sociopolítica estas demandas constituían un frente contra la dominación  capitalista tan importante como el movimiento obrero y parejo a él.

Volver a empezar

Hay épocas en la historia de un país que vienen marcadas por un acontecimiento singular: la caída de un muro, un tsunami o un magnicidio.  Otras sin embargo representan una progresión creciente en la realización social a partir de pequeñas acciones aparentemente sin importancia, que de pronto se reconocen como de gran envergadura.

Urbanismo

Un recorrido por la historia reciente de Zaragoza nos ayuda a entender el dinamismo de las ciudades, su continua transformación y el protagonismo de los movimientos sociales en su actual configuración. Un protagonismo casi olvidado, que habla de la falta de memoria por unos hechos todavía recientes y de la necesidad de su recuperación.

FABZ, propuesta de trabajo

A finales de noviembre de 1978 nace la Federación de Asociaciones de Barrio de Zaragoza “Saracosta”, como respuesta a la necesidad de contar con una entidad independiente en la que libremente pudieran trabajar de forma coordinada las Asociaciones de Cabezas de Familia, lejos de la clandestinidad y el control franquista  que desde su nacimiento  el Gobierno Civil se  trató, sin éxito, de ejercer sobre ellas. 

Ocio y cultura

El despertar cultural masivo de Zaragoza a una cultura abierta y libre, crítica y cosmopolita, tuvo lugar a principios de los años setenta y en ese despertar tuvieron un protagonismo especial las “Asociaciones de Cabezas de Familia” (posteriormente democratizadas en Asociaciones de Vecinos).

Integración

Las AAVV siempre han tenido en los intereses generales de sus barrios el objetivo fundamental, pero ello no ha impedido mostrar su sensibilidad y solidaridad con casos individuales concretos con especiales dificultades.

Asociaciones de vecinos

El movimiento vecinal comenzó a organizarse inicialmente como Asociaciones de Cabezas de Familia, única figura que se les permitió, dependientes legalmente de la Delegación de Familia (algunas de ellas años después pasaron a ser Asociaciones Familiares).

Movilidad. Del tranvía al tranvía

Vecinos y vecinas de Valdefierro, tras un accidente por la rotura de los frenos de un viejo autobús que bajaba al centro, inician una campaña por la mejora del servicio de transporte público que desemboca el 16 de marzo de 1974 en un enfrentamiento con la fuerza pública: 15 grises heridos y 4 vecinos detenidos.

Parques

En una Zaragoza sin parques ni equipamientos públicos, su consecución fue decisiva para mejorar la calidad de vida de los barrios. Unos barrios que habían crecido en aglomeración de calles y bloques de viviendas, por lo que los parques se situaron en los pocos espacios libres que quedaban.

Derechos políticos y sociales

La defensa de los derechos sociales y políticos ha sido una constante de las Asociaciones de Vecinos que constituyeron la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza. Lo fue desde su nacimiento, en plena dictadura franquista, cuando a las consignas de Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía, que exigían todas las organizaciones democráticas, las Asociaciones de Barrios de Zaragoza añadieron Elecciones  Municipales Democráticas y Comisión de Control Municipal.

Artículos

Así éramos en 1978

Eran años de fuerte impulso social, sanamente teñidos de matiz político, pues estábamos saliendo de un túnel de 40 años. Estábamos convencidos de que la cosa pública tenía que organizarse de otra manera, pues aquello que convencionalmente llamaban democracia, desde luego no lo era. Fue este el caldo de cultivo en el que surgió el proyecto de crear una nueva agrupación de asociaciones vecinales, desligadas ya del corsé del ”régimen” .

Una FABZ más aliada, más reconocida y más solvente

Cuando pienso en los años al frente de la FABZ, me doy cuenta de que colaboramos con el surgimiento de lo que hoy en día es una explosión social y ciudadana. Una marea ciudadana  que denuncia en las calles un urbanismo especulativo, un modelo económico alejado de las necesidades reales de los vecinos y vecinas, que reclama  más participación y la necesidad de  hacer política de otra manera, una democracia de más calidad, con unos presupuestos participativos.

El movimiento vecinal en el nuevo contexto social y político

La realidad que estamos viviendo y que presumiblemente producirá grandes modificaciones en nuestras condiciones de vida en el próximo futuro, plantea la necesidad de cambios sustanciales en el conjunto de elementos que configuran nuestro sistema institucional, político y social.

La experiencia de construir ciudad

Mi historia personal y profesional está muy ligada a este movimiento desde mi juventud en la educación de adultos y desarrollo comunitario en el barrio de las Delicias, luego como primera directora técnica de la FABZ, y hoy en Ebrópolis.

Haciendo Zaragoza

La Federación de Barrios y las asociaciones vecinales presentamos en el Centro de Historias de la ciudad la Exposición “Haciendo Zaragoza” a la que hemos querido llevar una buena parte de nuestra historia, tantas cosas que estaban en el baúl de nuestras asociaciones, tantos recuerdos, la memoria viva de nuestras calles, de nuestros pequeños espacios, para ponerlo todo a la vista de la sociedad zaragozana.

Disfrutar de la nostalgia... mientras se pueda

Cuatro decenios desde la constitución de la FABZ. En ese tiempo muchas cosas han cambiado en Zaragoza. Se han producido transformaciones fundamentales que permiten jugar a la nostalgia del pasado desde un presente mucho más halagüeño o cuando menos más confortable… de momento.

Nuevos y viejos problemas

Echando la vista atrás reconocemos un gran número de actuaciones de las AAVV,  que tenían por objetivo buscar soluciones colectivas a problemas colectivos, conseguir un barrio y una ciudad integradora, solidaria y participativa.

Este tipo de exposiciones son hoy más necesarias que nunca

'Haciendo Zaragoza' es el acertado título de la exposición que ha acogido el Centro de Historias durante la primavera y verano de 2013 y que ha servido para recordarnos que la Zaragoza que hoy conocemos y disfrutamos se ha hecho con el entusiasmo y el esfuerzo de muchas personas, de muchos zaragozanos convencidos de las inmensas posibilidades de nuestra ciudad.

Aquel fue el germen de la participación ciudadana

Antes de la llegada de la democracia, los vecinos de Zaragoza, al igual que los de otros puntos de España, comenzaron a asociarse para canalizar sus reivindicaciones. Aquel fue el germen de lo que hoy se conoce como Participación Ciudadana, unas palabras que han ido cambiando su sentido en la misma medida que cambiaba la sociedad. En los primeros años de la democracia, la Participación Ciudadana era hiperactiva, combativa y tenía el empuje de la juventud. Y aquel tiempo marcó el camino.

La utopía sigue viva

Partiendo de 1986, cuando tuve el honor de que me eligieran presidenta de la Federación, he podido interiorizar que después de unos años de trabajo y luchas en ocasiones duras que precedieron a las primeras elecciones democráticas, algunos líderes del movimiento vecinal entraron a formar parte de la política institucional; a raíz de esto, bastantes asociaciones vecinales  se ralentizaron un tanto.